26 December 2012

CHIHUAHUA SALVAJE!!

Nunca me imaginé montando a caballo, ni siquiera sabía dónde quedaba Chihuahua y mucho menos había conocido a una mujer ranchera. Como fotógrafa norteamericana, casi siempre viajaba sola como parte de misiones para organizaciones humanitarias binacionales. Pero cuando fui a Casas Grandes por tres días, me quedé cinco años. Bajo el sol cegador buscaba ganado; recorría hileras de alambrado que desaparecían en el horizonte bajo el cielo interminable; veía el amanecer tras las ceremonias rarámuri; escuchaba los tambores, las flautas, las notas de un violín que se desvanecían en los cañones. Aún recuerdo la quietud de las mañanas frías en la sierra tomando café con los vaqueros junto a una fogata. Sentí un paz inmensa.



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ENVIVA Magazine : DEC 2012 page 64
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ENVIVA MAGAZINE  DEC 2012       3039 word count
Chihuahua Salvaje 
Photo essay by RAEchel RUNNING

Nunca me imaginé montando a caballo, ni siquiera sabía dónde quedaba Chihuahua y mucho menos había conocido a una mujer ranchera. Como fotógrafa norteamericana, casi siempre viajaba sola como parte de misiones para organizaciones humanitarias binacionales. Pero cuando fui a Casas Grandes por tres días, me quedé cinco años. Bajo el sol cegador buscaba ganado; recorría hileras de alambrado que desaparecían en el horizonte bajo el cielo interminable; veía el amanecer tras las ceremonias rarámuri; escuchaba los tambores, las flautas, las notas de un violín que se desvanecían en los cañones. Aún recuerdo la quietud de las mañanas frías en la sierra tomando café con los vaqueros junto a una fogata. Sentí un paz inmensa.

Pocas personas saben que Chihuahua es una palabra náhuatl que significa: “Lugar donde se junta el agua de los ríos”. También son pocos los que saben que el escritor ecologista, cazador y conservacionista norteamericano Aldo Leopold, quien viajó a Chihuahua en los años 30, escribió sus reconocidos ensayos que respaldan las ideas sobre la naturaleza y la ética medioambiental tras una revelación. Su libro Almanaque del condado arenoso vendió poco más de dos millones de copias y continúa siendo piedra angular de los esfuerzos de conservación entre Estados Unidos y México.
Chihuahua se ubica en medio de un paisaje biodiverso poco común, la región de la Sierra Madre. Hace más de 50 millones de años, durante el Paleoceno, los antiguos volcanes dieron forma a la Sierra Madre, columna vertebral de América. A 3 mil kilómetros de altura, los pinos y robles de la sierra se elevan desde fértiles campos agrícolas; olas de agave y quiote descienden hasta la costa marina tropical y diversos hábitats se entretejen para sustentar a más de 3 mil especies de flora y fauna. Conforman este ecosistema único cotorras serranas, osos negros, lobos mexicanos, ocelotes, jaguares, venados cola blanca, pavos salvajes, antílopes, perros de las praderas y bisontes.

Las culturas de Chihuahua son tan diversas como su geografía, miles de años de migraciones se dieron antes de que una línea definiera la frontera entre México y Estados Unidos. El antiguo puesto comercial de Paquimé era el punto de encuentro entre los pueblos ancestrales de México y los indios Pueblo del suroeste norteamericano. Durante los últimos 500 años, indígenas, españoles, mestizos, indios apaches, rarámuri y, recientemente, mormones mexicoamericanos, menonitas alemanes y chinos-mexicanos han contribuido a la historia de relaciones culturales en esta parte del país. 

Hace más de 1,000 años, los pueblos antiguos intercambiaban bienes desde Mesoamérica hasta el suroeste. Los pochtecas, comerciantes y viajeros, llevaban la cultura a cuestas en su recorrido por las rutas mercantiles de la época del Imperio Azteca. Iban diseminando bienes, ceremonias, cerámica, arquitectura y conceptos profundos sobre el universo. Hacia el norte, viajaban el chocolate y las guacamayas; hacia el sur, la turquesa proveniente de los antiguos sitios del Cañón del Chaco. Las semillas de maíz, la calabaza, los frijoles y el chile se dispersaron; el agave y las conchas de mar llegaron a lugares apartados de los océanos. Los diseños de las pictografías y la cerámica difundieron sus motivos: Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, y Tláloc, dios de la lluvia, que unen los elementos del cielo y la tierra; los héroes gemelos mayas, que lucharon contra los Señores de la Oscuridad; y el juego de pelota, que aún se encuentra en los sitios arqueológicos. Las líneas en el mapa cambian, pero la geografía del paisaje conserva la huella del paso humano.

EL PRINCIPIO DEL CAMINO
La aventura comienza en la mañana, cuando todavía está oscuro. El viaje desde la ciudad de Chihuahua hacia el suroeste hasta Creel, en autobús o a bordo del famoso tren El Chepe, implica un recorrido de ocho horas hasta la entrada del Cañón del Cobre. Desde Creel se pueden explorar con un guía los siete cañones y las remotas comunidades de Cusárare, Urique, Batopilas y Norogachi, así como muchas maravillas naturales. El viaje hacia el noroeste, hasta Nuevo Casas Grandes, dura cinco horas en coche o autobús. En cualquier dirección, se extienden paisajes dorados bajo el sol; las planicies onduladas de pasto, las montañas azules a lo lejos y los inesperados lagos del desierto se entrelazan en torno a los ranchos bardeados y los campos menonitas; los caminos suben por montañas cubiertas de sombra y cañones con frescos bosques de pinos. Todo pasa por la ventana. Los pequeños poblados y comunidades agrícolas están unidos por nuevos caminos que desafían a cualquier conductor a seguir el mapa sin pasar por la misma ruta dos veces. Los pintorescos puestos junto a la carretera venden el fruto del trabajo en las comunidades y son ideales para detenerse a pedir direcciones y aprender algo sobre la historia local.

CASAS GRANDES
En el norte, las tierras de los ranchos se alargan sobre vastos horizontes. Campos. Desierto. Las montañas lejanas que te llaman. A apenas unos 15 minutos de Nuevo Casas Grandes, el pueblo original de Casas Grandes recibió su nombre del antiguo sitio de Paquimé. El viejo centro comercial de adobe sirvió como vínculo entre los antiguos mercaderes de Mesoamérica y los habitantes de la frontera del norte durante miles de años. Las puertas en forma de T y los grabados de la serpiente emplumada sobre piedra se pueden ver por toda la región. Sigue siendo el punto central del noroeste para comerciantes y visitantes, es el cruce de las Américas.
En el centro de Casas Grandes se puede visitar el Museo de las Culturas del Norte, que es patrimonio mundial. También se puede explorar Mata Ortiz, un poblado artesanal mundialmente famoso por su cerámica fina, y regresar en el tiempo a la Revolución Mexicana con el recorrido de la Hacienda San Diego o retroceder aún más, unos 4,000 años, al pasar por las puertas en forma de T del Valle de las Cuevas o Cuarenta Casas. Otra opción es viajar una hora hacia el norte hasta Janos y experimentar la vida tradicional de los ranchos para ser testigo de cómo los esfuerzos de conservación están devolviéndole bisontes a las históricas praderas y dándole esperanzas a la comunidad. Prueba el sotol color a tierra de don Cuco, una de las mejores bebidas de Chihuahua, y deja volar tu mente con las historias de los vientos que han soplado en estas asombrosas praderas.

“La conservación es un estado de armonía entre el hombre y la tierra.” 
ALDO LEOPOLD

CAÑÓN DEL COBRE, LA PUERTA DE LA CULTURA
Desde Creel, los caminos conducen a parques naturales, caídas de agua y comunidades rarámuri. Los guías locales conocen las ceremonias que marcan cada temporada, desde Navidad hasta Semana Santa, y saben cómo encontrar a algún artesano, músico o sitio en particular. Hay una ruta nueva para llegar a Norogachi, al viejo poblado minero de Batopilas, y a Urique, campamento base del Ultramaratón, que yacen al fondo de los sinuosos caminos en la compleja serie de siete cañones. 

“Abusamos de la tierra porque la vemos como una mercancía que nos pertenece. Cuando la veamos como una comunidad a la que pertenecemos podríamos empezar a usarla con amor y respeto.” ALDO LEOPOLD

La dueña de Agave Lindo Tours, Diana Acosta, creció en la Hacienda San Diego, donde su bisabuela trabajaba como cocinera durante la Revolución. Diana adereza sus recorridos gastronómicos de la región con notas picantes, como la historia de las enchiladas de su mamá, el famoso queso menonita o las propiedades medicinales del sotol. Cada sabor tiene un gusto definido inspirado en los frutos de la tierra. John Hatch, de Galivan Tours, un mexicoamericano que creció en la Sierra Madre, es maestro e historiador mormón retirado y conoce algunos de los mejores sitios para pescar en las sierras.

Rabbit en la Luna es un rancho ubicado al oeste de Colonia Juárez, la joya inmaculada de los mormones y el lugar perfecto para explorar los espectaculares campos montado a caballo, para observar aves o para contemplar el movimiento de los venados cola blanca y los pavos salvajes. Desde aquí, el camino hacia la frontera del norte es una línea recta, un rancho tras otro por la carretera abierta.

HACIENDA CORRALITOS
Visitar la Hacienda Corralitos, de 250 años de antigüedad, propiedad de la familia Wallace, es adentrarse en la historia de un rancho productivo. Bill Wallace y sus hijos trabajan con el ganado; su hermana Carmela es una activista dedicada a promover la defensa política de la preservación de los álamos del río Casas Grandes. Establecida en 1746, la Hacienda Corralitos alguna vez comprendió más de 325 mil hectáreas. Hoy, bajo la sombra de los elevados álamos, parece una isla verde en medio de los campos de maíz menonitas que cubren el extenso desierto. La historia de la hacienda es una historia de entereza y resistencia: sobrevivió desde incursiones apaches hasta un ataque de Pancho Villa en 1916. Por la puerta trasera de la cocina entran vaqueros, como los que se ven en las películas del viejo oeste. Aquí la historia no es cosa de libros, está sentada a tu lado en la mesa. Ensillada en el bar de la familia, me siento como en un museo del viejo oeste. Las fotografías viejas y los objetos de la vida familiar me hacen reflexionar sobre los eventos históricos. Hoy las canciones norteñas salen de un iPod, pero hace mucho tiempo eran los mariachis quienes tocaban toda la noche. Las copas se elevan entre risas para brindar por una canción.
Los sabores y la hospitalidad de Chihuahua llegan hasta la ciudad de Nueva York. La chef Zarela, amiga de la infancia de los Wallace, creció en la Hacienda San Pedro y es famosa por su tradicional comida auténtica acompañada de historias de la vida en el rancho y por ofrecerle a la gente una colorida gama de sabores de otra parte del mundo.

JANOS, RANCHO EL UNO Y DON CUCO
Un día de 2009, cuando la seguridad en la frontera de México y Estados Unidos estaba en pleno apogeo, 23 bisontes bebés cruzaron la frontera. Este evento marcó la histórica reintroducción de una especie nativa a sus praderas tradicionales de pastura. La acción es parte de un proyecto del Servicio Nacional de Parques de Estados Unidos, en conjunto con el parque nacional Wind Cave y Pronatura Noreste, para restaurar los rebaños que antes eran salvajes y las tierras deterioradas por el sobrepastoreo y la ganadería.
La reserva ecológica El Uno, en la comunidad de Janos, sólo una hora al norte de Casas Grandes, también es hogar de una de las colonias más grandes de perritos de las praderas y de berrendos, especies estudiadas por investigadores internacionales y voluntarios que también educan a los locales acerca de la importancia de administrar la tierra. No hay servicios de ecoturismo en El Uno y no hay hospedaje para viajeros, pero se puede encontrar alojamiento en Janos con el hospitalario ex alcalde Celso Jaquez. Él y su esposa Emma Leos de Jaquez concibieron un plan de ecoturismo visionario para esta parte de la región. Son defensores de la comunidad que proporcionan servicios humanitarios a inmigrantes y contribuyen a resguardar la cultura local y preservar las historias de los apaches, los españoles y los menonitas. Hospedan viajeros en la casa de huéspedes Don Cuco, cerca del punto fronterizo El Berrendo/Antelope Wells, en el municipio de Janos. La familia también produce sotol Don Cuco, una especie de mezcal que está arraigado en los 800 años de historia de la vieja Casas Grandes y que ha ganado premios internacionales. La receta secreta, conservada por seis generaciones, le da a la bebida un sabor ahumado y fresco que remata con un gusto cálido y complejo. 

CAÑÓN DEL COBRE 
El año pasado, corredores de todo el mundo compitieron con los rarámuri locales para juntar dinero, y se distribuyeron más de 60 toneladas de comida durante la devastadora sequía del último invierno.

TUTUACA Y RANCHO EL NOGAL
En esta red de comunidades, las mujeres están ayudando a cambiar el paisaje. Localizada en un rincón suroeste del Cañón del Cobre, la Tutuaca Mountain School fue fundada y es dirigida por Cindy Tolle, científica y conservacionista norteamericana que pasó siete años como intermediaria entre agencias medioambientales y rancheros en ambos lados de la frontera intentando reintroducir a los bisontes en sus tierras originarias en Chihuahua. La belleza de su rancho rústico te deja sin aliento. En vez de aulas, allí hay naturaleza, y es la comunidad local, los vaqueros, los investigadores y los estudiantes de todo el mundo quienes se convierten en tus mentores y familia por semanas o incluso por meses.
En la Tutuaca no hay televisión ni celulares, sólo la luz que cambia con las estaciones. En este lugar me familiaricé con conceptos como permacultura, construcción sostenible y granjas orgánicas. Durante una semana pude alimentar bisontes, aprendí sobre baterías solares y horneé pan fresco en un horno de adobe por las mañanas, y por las tardes escalé y me bañé en el río. También matamos un cerdo para hacernos un festín con arroz, frijoles y tortillas caseras.
En este lejano rancho, Cindy crió a su familia y también a un rebaño de bisontes. Luego abrió una escuela para enseñarle a la gente los principios de los procesos autosostenibles. Cindy y la Tutuaca Mountain School también iniciaron el proyecto de ecoturismo del Parque Nacional Basaseachi, gracias al cual se crearon 120 kilómetros de rutas nuevas, seis campamentos nuevos, 60 nuevas pistas de escalada, así como senderos para ciclismo, excursión y cabalgata.

MÉXICO DESCONOCIDO
El explorador y etnógrafo noruego Carl Lumholtz, autor del libro México desconocido, viajó por el país de 1890 a 1910 documentando las culturas de la región. Al pasar las páginas de su trabajo histórico, en los grabados de hace más de 100 años veo los mismos rostros que veía en las fotografías de mi padre, un fotógrafo que viajó a Norogachi para documentar la Semana Santa en los ochenta. Treinta años después, Santiago, mi guía, me ayuda a seguir las huellas de mi padre para fotografiar también la Semana Santa y recolectar instrumentos para el Museo del Instrumento Musical. Siendo viajero ecológico todo cambia: ya no sólo eres un espectador sino que ahora participas. El mundo moderno y el tradicional se entrelazan. ¿En dónde se encuentran? Aquí se aprende a apreciar y observar el paisaje, los ritos y los rituales, y uno se ajusta a un ritmo distinto. Las sombras se desvanecen con la luz de la luna en ascenso bajo el techo de estrellas. Como viajeros ecológicos podemos contribuir a la conservación de la naturaleza y de las culturas que mantienen vivas sus tradiciones.
Miro hacia la zona fronteriza y sé que los titulares de las noticias no reflejan la verdad de lo que yo conocí de cerca cuando viajé por Chihuahua. Muchas veces me perdí en los senderos y volví a encontrar el camino con ayuda de la gente. Lo que más extraño son los rostros de las personas que me dieron el regalo de conectarse conmigo y de transmitirme su profundo amor por la tierra. Los vientos de la gran historia chihuahuense desempolvan la memoria de miles de años y se te quedan adentro en el alma. 

A JOURNEY ACROSS CHIHUAHUA’S WILD LANDSCAPES
A city slicker to the bone, I never imagined myself on a horse. As an American photographer, often traveling alone on humanitarian missions, I could barely locate Chihuahua on a map. However, when I went to Casas Grandes on assignment for three days I ended up staying five years. I fondly remember the peaceful stillness of cool mornings in the sierra, and sitting around fires drinking coffee with cowboys. 
Chihuahua is home to a rare bio-diversity—divergent ecosystems that are interwoven to support over 3000 species of rare flora and fauna. Few people are aware of the fact that famed American wilderness writer, hunter and conservationist, Aldo Leopold, traveled to Chihuahua and wrote some of his most revered essays from there, inspired by the place’s beauty. To this day, he remains a cornerstone of the Mexico-US conservation efforts. 
My adventure begins on a morning so early it’s still dark, with me traveling by bus and the famous El Chepe train from Chihuahua City to Creel—an eight- hour ordeal to Copper Canyon that’s worth every second. From there, roads lead to natural parks and waterfalls and traditional Raramuri communities. Here, two of the must-sees:
HACIENDA CORRALITOS 
As cowboys saunter past, experience a total cultural immersion into the history of a working ranch. You’ll feel instantly transported into an old Wild West movie. 
TUTUACA MOUNTAIN SCHOOL 
Founded by Cindy Tolle, an American conservationist who helped reintroduce the bison to its original homeland in Chihuahua, you’ll spend the day reliving a simpler time: baking bread in an adobe oven and bathing in a cool river. 


VIAJES A LA MEDIDA
PARAÍSO DEL OSO 
Hospedaje y recorridos
mexicohorse.com
Tel. (614) 421 3372
TOURSPAC NCG 
Escalada en roca, exploración de cuevas, 
descenso en río y recorridos culturales
Carlos Hernández y Veyra Duarte
tourspac.mex.tl
Tel. Cel. (635) 108 8329 
COPPER CANYON GUIDE 
Creel y Norogachi
Tel. en E.U. (406) 587 3585
AUTHENTIC COPPER CANYON 
Recorridos culturales de la Sierra Madre
authenticcoppercanyon.com
Tel. en E.U. (217) 369 9897
TUTUACA MOUNTAIN SCHOOL
Educación ecológica y conservación
tutuaca.org
Tel. en E.U. (307) 699 4997
WWOOF
Red de viajeros voluntarios con ranchos 
wwoofmexico.org/group/farminyepachichihuahua
REGIÓN DE CASAS GRANDES
Janos, Col. Juárez, Mata Ortiz, Sierra Madre
AGAVE LINDO TOURS
Servicios de viaje y visitas guiadas
agavelindotours.com 
Tel. Cel. (636) 103 6004 
MATA ORTIZ CALENDAR 
mataortizcalendar.com
Tel. Cel. en E.U. (520) 405 8357 
GAVILAN TOURS 
gavilantours.com
Tel. (636) 695 0111
RANCHO RABBIT EN LA LUNA 
rabbitenlaluna.com
Tel. en E.U. (480) 326 4099 
HACIENDA CORRALITOS 
Tel. en E.U. (915) 929 6603 
HOTEL Y TOURS DON CUCO SOTOL
doncucosotol.com
Tel. (636) 693 5180
RANCHO EL UNO, RESERVA DE BISONTES

PHOTO CAPTIONS:  
La Hacienda Corralitos, propiedad de la familia Wallace, ha estado en funcionamiento desde 1746.

Escenas del día a día en los ranchos Corralitos, Rabbit en La Luna y La Reserva Ecológica Uno, donde se reintrodujo el bisón; ceremonias rarámuri; en la penúltima imagen, don José en El Centro, restaurante ubicado en Urique, donde se reúnen participantes del Ultramaratón.





RAEchel RUNNING  raech@raechelrunning.com 928.458.0603
ECORanch STORY: ROUGH FINAL DRAFT    word count: 4818
Original English text for the Chihuahua Salvaje 

All roads lead to the heart of Chihuahua

INTRO
I never imagined my self on a horse much less did I know where Chihuahua was.   I went on assignment to Casas Grandes for three days and stayed five years.  As an American woman photographer, I traveled mostly alone on assignments for bi-national humanitarian organizations.    I had never met a woman rancher before and in Chihuahua I met a few. I squinted into the sun looking for cattle in the shadows of mesquite and  rode fence lines that disappeared  into the horizon under a vast sky. I watched dawn come after all night ceremonies with the Raramuri.   
The drums, the flutes, the notes on a violin receding in the canyons vastness. The peace was immense.  I remember the stillness of cool mornings in the sierra with the cowboys over a fire drinking instant coffee discussing if we had really seen the bear that had ransacked our camp the day before. I can still feel the cool rolling  beads of sweat and ice sliding off a Tecate and disappear into the parched dirt after branding 250 head of cattle on a hot day. Sitting in the back of a pickup truck riding home the lines of history blurs.  

"Conservation is a state of harmony between men and land." Aldo Leopold
Few people know Chihuahua, is  a Nahuatl word meaning, "The place where the water of the rivers meet, ” or  "Dry and sandy place."  It is a land of revolution and change.  Pancho Villa is synonymous with the Mexican Revolution in Northern Mexico,  but few are aware the vision for the environmental movement was also inspired in the Sierra Madres.  American wilderness writer,  hunter and conservationist,  Aldo Leopold,  traveled to Chihuahua in the 1930s.  There in the pristine forest along the shores of the Gavilan River, he had an epiphany to write his revered essays espousing his ideas of wilderness and environmental ethics . His book,  A Sand County Almanac,  sold over 2 million copies, and remains a cornerstone in conservation efforts between the US and Mexico today. 

“We abuse land because we see it as a commodity belonging to us. When we see land as a community to which we belong, we may begin to use it with love and respect.” Aldo Leopold

Chihuahua is within a rare bio-diverse landscape, the Madrean Zone.  In the Paelcone 65 - 56 million years ago, ancient volcanos formed the Sierra Madre, the backbone of the Americas. At 10,000 feet, Sierra oaks and  Pine rise up from the fertile agricultural fields made fertile by the volcanic ash. Desert seas of agave and Kiote descend to the  tropical  sea shore.  The divergent ecosystems are interwoven to support  over 3000 species of flora and  a diversity of rare fauna.  Thick Billed Parrots, Black bears, Mexican Wolf, Ocelots and Jaguar, Cous deer and Guild turkey, Antelope,  Praire Dog colonies and Bison all comprise this unique biotic ecosystem.

The cultures of Chihuahua are as diverse as the geography.  Thousands of years of migrations ensued before  a line in the sand defined the  US/Mexico border. Paquime, the ancient outpost was at the crossroads of trade of the ancient ancestors of  Mexico and the Southwestern Puebloan cultures some scholars consider  the home of the mythic Aztlan within the Gran Chichimeca. 

The past 500 years the Indigenous, the Spanish, the Mestizo, the Apaches and enduring Raramuri;  and in recent times, the American Mexican Mormons;  Germanic Mennonites and the Chinese Mexicans all  have contributed and reflect the profound history of people’s cultural relationships to the landscape at the crossroads of the Americas.  Over 1000 years ago the Ancient Ancestors exchanged goods from Meso America to the Greater Southwest.  The Puchtecas, trader priests, carried culture on their backs. traveling extensive trade routes. They disseminated  goods, ceremonies, ceramics, architecture  and profound concepts of the universe and their world.  Chocolate and macaws traveled north and  turquoise traveled south from the ancient sites of Chaco Canyon and the Four Corners of the Southwestern United States.  Seeds of corn, squash, beans and chile were disseminated; agave and and seashells were traded and are found in places very far from the sea. The designs on pictographs and ancient pottery swirl  in patterns, Quetzalcoatl, the plumed serpent and Tlaloc, the Rain Gods unite the elements of earth and sky. The Hero Twins, battle the Gods of Darkness and kick a ball across time in ball courts found at ancient sites.  Lines on the map change but the geography of the landscape holds the stories of the unfolding human history.

 All roads lead to the heart of Chihuahua.  The adventure begins in the early dark morning.  Traveling from Chihuahua City southwest to Creel, by bus or the famous EL CHEPE train, it’s an eight hour ride to the gateway of Copper Canyon.  From Creel you can explore with a guide the seven canyons and remote communities Cusarare, Urique, Batapillas, and Norogachi and many natural wonders.   Traveling northwest to Nuevo Casas Grandes it’s an five hour ride by car or bus.  In either direction, the golden landscapes unfolds under the sun and changing seasons; rolling plains of native grass,the distant azure mountains and unexpected blue desert lakes are sewn in patchwork designs between fenced ranch lands and Mennonite fields; the roads ascend into shadowed mountains and canyons of cool pine forests, the landscape flies by the window glass.  Small townships and farming communities are joined by new roads and challenge any driver trying to follow a map to go the same way twice.  The picturesque roadside stands sell the fruits of the communities labor; they make great places to stop to ask for directions, and learn some local history.   Whatever mode of travel or direction you go,  either destination is a meeting point to outlying regions of interest.   Visitors return again and again because there is always a new adventure just down the road.

Adventures are not ‘vacations’ as in “relax and do nothing”, rather it’s a journey that engages your senses pushing the limits of what you know and takes you to places unknown in the world and within yourself.  When you travel, it is the kindness of strangers and what you might discover on the path less traveled. Ecology is about recognizing everything is interconnected after all.  There is a menu of options that can be tailored to fit whatever level of adventure you are looking for. For the individual or a small group of friends, one feels safe traveling with knowledgable local guides.  Most are bilingual and all of them are passionate to share their knowledge of the region.
Wild Life and Ecology Tours are hands on volunteer experiences; experience local ranch life and eco education, birding,  fishing and land management projects.  Past and Present Tours explore the ancient and modern cultures;  visit the Mata Ortiz village famous for it’s pottery and savor the distinct regional food traditions. Recreation and Adventure Tours involve active participation and involve more sweat.  Climb or ride down a mountain or trek deep into mysterious canyons.  There are also adventures of the heart.  These tours bring humanitarian aid, local health and education programs where it is needed most. 
What I love about eco adventures is it’s not Disneyland. It’s for real. 

Last year,  the International Ultra Marathon in Urique, runners from all over the world ran with the local Raramuri to raise money and distributed over 60 tons of food during last winters devastating draught.   

Just as the ancient people prayed for rain, todays ranchers look to the sky and Google earth for signs of  a reprieve from the draught and a change in the economy and the political climate.   
What has given some ranchers hope to preserve their land and cultural traditions for future generations is through forging  new binational partnerships with environmental agencies like CONANP - Consejo Nacional de Areas Protegidas, PRONATURA, and  TNC The Nature Conservancy.   The Chihuahuan landscape is the workplace and a living museum.  The ranch is the school.  There is the immediacy of connecting  and learning from the natural world before you.  It is real as the earth beneath your feet.


CASAS GRANDES, Adventure at the Crossroads
In the north the ranch lands rolls out in vast horizon lines. Fields. Desert. distant mountains beckon you. Just fifteen minutes away from Nuevo Casas Grandes, el Pueblo de Casas Grandes received it’s name from the ancient site of Paquime. The ancient adobe trading center linked the ancient traders of Meso America to the Northern frontier for thousands of years.  Signs of the T-door and plumed serpent are pecked into stone through out the region. It remains the northwest center point of traders and visitors at the crossroads of  the Americas. The Museum of Northern Cultures, a world heritage site is at the center of Casas Grandes.
Visitors to the region can also explore the  famous artisan potters village of Mata Ortiz , famous worldwide for their fine ceramics. Step back to the Mexican Revolution on a tour of the Hacienda San Diego, and walk back in time over 4,000 years  through the T-doors in The Valley of the Caves or Quarenta Casas. Head one hour north to Janos and experience traditional ranch life  and see how conservation efforts are restoring bison to the historic grasslands and giving hope to the community.   Sample the earthy toned Don Cuco Sotol one of the finest spirits of Chihuahua and let your mind drift on the stories of the winds 
that have blown through this amazing land.

COPPER CANYON the Cultural gateway
From Creel the roads lead to beautiful natural parks and waterfalls and the traditional Raramuri communities.  The  local guides know the seasonal ceremonies marking the seasons from Christmas to Samana Santa and can  direct you to find an artistian or musician or a particular location. The Cusarare Mission and Loyola Museum hosts one of the finest painting collections painted in 1713 by Mexican artist Miguel Correa depicting the life of  Virgin Mary.
There is a new road to Norogachi  and The old mining townships of Batapillas, one of the largest silver mines and Urique, the base camp of the Ultra Marathon,  lies nested at the bottom of winding roads through the complex series of the seven canyons.  It’s not a wonder some people have been captivated for years to explore and heed the call of the mysterious canyon lands of Unknown Mexico.


CASAS GRANDES
 Spencer Mac Callum, an American Anthropologist came to the region in 1976 looking for the artist who made three pots he found in a junk store.  The call of adventure lead him south of the border and down the road to towards the fateful meeting and binational friendship with master potter Juan Quezada, recipient of the 1999  Primo Nacional de Artes , that was to mark the beginning of the Mata Ortiz ceramic movement.  This year Spencer is nominated for La Orden Mexicana del Águila Azteca. 

 Spencer and Emi MacCallum are usually the first stop on the road in el Pueblo de Casas Grandes. There is always a great story and dog to pet when you arrive at their gate. They are a cultural hub between visitors and the local community and have fostered  many chance meetings, changing the course of many traveler. They offer extended stay rentals in their beautifully restored historic adobes within walking distance of Paquime and the town center.

Agave Lindo Tours, owner Diana Acosta, grew up at the Hacienda San Diego where her great grandmother worked as the cook during the revolution.  Diana’s gastronomic tours of the region are served up with spicy notes on the history of her mama’s enchiladas, the famous Mennonite cheese and the medicinal properties of Sotol.  Every flavor a distinct taste inspired from the fruits of the earth.  Galivan Tours, John Hatch, is a Mexican American. John grew up in  the Sierra Mades near Colonia Jaurez , a retired teacher and Mormon historian, he knows some of the best fishing spots in the sierras. He also offers insight into the ancient cultural history of the region.

Rabbit en La Luna located west of Colonia Juarez,  is a pristine gem of a conservation ranch waiting to happen. It is  a great place to explore some spectacular country on horseback; observe birds and contemplate the movement of Cous deer and Guild turkeys. From here it’s a straight shot to the northern frontier. One ranch leads to another down the open road.


HACIENDA CORRALITOS 
Visiting the Wallace family’s 250 year old  Hacienda Corralitos  is a cultural emersion into history of a working ranch for three generations. Bill  Wallace and sons work their cattle; sister, Carmela, an elegant Ranch Lady swears like Texan in perfect Spanish and puts on red lipstick before she checks her cattle from her suburban she drives like a horse. She is a community activist promoting the arts and culture of the region which includes political advocacy  for the preservation of the cottonwood trees along the Casas Grandes River.  It is all in a days work, the sweat and the fight to protect a sense of freedom that is endangered and rare. 
Established in 1746,  the Hacienda Corralitos, once encompassed over 800,000 acres. Now it sits picturesque shaded by tall Cottonwood trees , an island of green on the long horizon of yellow Mennonite corn fields in this vast desert. The hacienda history is a story of endurance and resiliency surviving  Apache raids, and an attack by Pancho Villa in 1916.  Real cowboys walk in the kitchen back door just like they do in old wild west movies. The sense of  history is not something in a book but is sitting right next to you.  Saddled up at the family bar feels more like you’re in a western museum.  Aged photographs and the trappings and artifacts of family life, placed through out the rooms of  the hacienda invoke contemplation of  the historic events.  Norteño songs play on an ipod when long ago real mariachis used to play through out the night. The laughter and shot glasses raise in unison toasting  to life bursting into a song ! The flavors and hospitality of Chihuahua can even be found in the canyons of New York City. Chef Zarela, childhood friends of the Wallace’s,  grew up at Hacienda San Pedro and is famous for her authentic traditional food seasoned with stories of  ranch life, a colorful palette for people to taste a world away. 

JANOS, EL RANCHO UNO and Don Cuco 
“The bison are returning not just for ecological reasons, but cultural and historical ones, too,” she explains. “You can’t tell the ecological story without the cultural one. This is a very romantic project. We’re recovering the spirit of the place.”   Nélida Barajas, the Nature Conservancy’s representative in Chihuahua, Mexico
On a fall day in 2009 with US/Mexico border security at it’s height, a truckload of twenty three baby bison walked across the border marking a historic reintroduction of a native species back to traditional grazing lands, como parte de un proyecto del US National Park Service and Wind Cave National Park and Pronatura Noreste restore the once wild herds and the overgrazed lands due to overgrazing and cattle ranching. Most people don’t know bison once roamed these grasslands in great herds before there was a border. 
El Uno Ecological Preserve in the community of Janos, only an hour north of Casas Grande is also home to one of the largest prairie dog colonies and prong hong antelope, species that are studied by international researchers and volunteers who also help educate the local children and their parents through community outreach about the importance of land stewardship.  There are no ecotourism services at El Uno.  Although there is no lodging for travelers, you can find accommodations in Janos with the hospitable ex-mayor Celso Jaquez.  He and his wife Emma Leo de Jaquez have a visionary ecotourism plan for their part of the region as a solution for  the economy.  They are community advocates providing humanitarian services for immigrants and the local culture keepers sharing points of interests and cultural preservation of the Apache and Spanish and Mennonite histories for curious travelers.  They host travelers at the Don Cuco Guesthouse near El Berendo/Antolope Wells Port of Entry in the municipal of Janos.  The family also produces Don Cuco Sotol an International award winning elixir akin to Mescal.  The sixth generation, secret recipe,  tastes smoky and cool, and finishes with a warm complex flavor.  It has roots in the  800 year history of the regions ancient Casas Grandes  peoples and is said to have magical curative effects.  

COPPER CANYON
TUTUCA - EL RANCHO NOGAL 
Guiding, like ranching is a network of communities and women are helping to change the face of the landscape.Located in a southwestern corner pocket of  Copper Canyon the Tutuaca Mountain School founded and directed by Cindy Tolle, an American scientist; conservationist;  an extreme rock climber and mom. The ranch is rustic and it’s beauty takes your breath away. Here the wilderness is your classroom and the local community, the cowboys, researchers, and students from around the world are your mentors and your extended family for a week or a few months. 

There is no TV, no cell phones,  just the ever changing light of the seasons.  I was unfamiliar with concepts like permaculture, sustainable building and organic farms nor had I heard of the WWOOF program.* We fed bison in the morning;  learnt about solar batteries; baked fresh bread in an adobe oven; gathered our salad from the garden; rocking climbing in the afternoon and bathing  in the river at the end of the work day;  we butchered a pig and had a feast with rice, beans and odd shaped homemade tortillas for the following week. Cindy raised a family and a  bison herd on the remote ranch and  opened a school  to teach sustainable principals.  Cindy and the Tutuaca Mountain School also initiated the Basaseachi National Park ecotourism project creating 120 km of new trails,  6 new campsites, 60 new rock climbs, trails for biking, hiking and horse riding.  Take in the dramatic view  at the Basaseachic Falls, at 250 metres, it is the  2nd largest cascade in Mexico. 

Cindy spent seven years interfacing with conservation agencies and ranchers on both sides of the border to help reintroduce the bison to their original homeland in Chihuahua at Rancho El Uno.

UNKNOWN MEXICO
Explorer and Ethnographer Carl Lumholtz, author of Unknown Mexico, traveled throughout Mexico 1890-1910 documenting the cultures of the region.  I turn the pages of his historic work and see the same faces in the etchings from a hundred years ago in the photographs of my father,  a photographer who traveled to Norogachi to document Semana Santa in the 80’s.  Thirty years later I would be led by my guide Santiago and follow in my father’s footsteps photographing Semana Santa and collecting instruments  for the Musical Instrument Museum.     I would stand in front of the same church, and look up at the same Jesus and listen to the same drums and see the traditional faces of the past intermix with the modern world.  Back then there were only dirt roads. Now there is a paved road from Chihuahua City and Creel. 
Being an eco traveler is different one is just not a spectator but an actual participant.  The modern world and the traditional world are at a crossroads. How will the two worlds coincide? We learn to appreciate and observe the landscape, the rites and rituals and the adjust to a different rhythm of time.  The headlines fall away by the light of an ascending moon under a canopy of stars.  As eco travelers we can help champion to preserve the wilderness and the appreciation and preservation of  the cultures who keep their traditions alive.  I think of those who’ve gone before me.  There is a feeling of unity with the natural world.

One meets other wandering souls who took the road less traveled and found their destiny.  Some fell in love with a woman, others fell in love with the land, and a few fell in love with both. Doug Rhodes came from the midwestern United states and fell in love with a local girl,  Anna Maria Chavez.  Their guest house El Paradiso Oso, sits above the canyon, the last and first place you’ll see offering reprieve from the a harrowing road trip.

The day was rainy and the warmth of the ranch house was inviting.  Traditional Raramuri crafts and collection of artifacts from the historic ranching and  cultures made for interesting conversation over huevos rancheros and cinnamon coffee. Copper Canyon Guide, Santiago James Barnaby, a  self educated anthropologist and ex-art professor came in the 80s. For thirty years he’s trekked and chartered mule trips, guiding photographers and film makers and adventure seekers into the far reaches of the back country to engage intimately with the traditions of the Raramuri.  A Godfather to a few Raramuri children and friend of many, Santiago’s personal network has helped sponsor ceremonies and provided school supplies over the years.  

Authentic Copper Canyon, David  Hensley, never tires of sharing the great memories people share about their ambitious tour from Los Mochis, from the sea to the northern frontier and back again.  Travelers can join at any point in the journey traveling through Copper Canyon on El Chepe, the famous train of the sierra and through Casas Grandes to the frontera or loop back. ToursPac, Carlos Hernandez, was a student of archeology and tourism.  Now he shares the love of extreme adventures in the wild lands, rock climbing, cave explorations, river rafting and archeological and  cultural emersion tours. Recently he and his new wife opened a hostel near the tramway in Copper Canyon . 

How does conservation build a community? By restoring our relationship to the land and our cultural legacies. As an adventure traveler one participates within a community of people from diverse backgrounds and experiences. It is doing something together you’ve never done before. As stewards of culture and the planet.  What is unique and important is visitors are not just being entertained.  We are participants bearing witness to age old traditions as ancient as the land and the first peoples. The past meets the present.  We may not change the politics but as hosts and visitors we are a bridge of reciprocity and kinship ensures the  preservation of the land and the cultures.  It is a life changing experience. Their songs become our songs and we carry them with us when we go back to our world , shake off the dust and see the world through a different lens.  Adventures engage your senses.  They push you to face edges and places unknown within yourself. 

I remember nights standing in shadows of firelight with other people from distant parts of the world; China, Palestine, France and Canada. Our different languages blurred into translated murmurs and hand signs made over shared cups of instant coffee and tesquino, the local corn beer from a communal ladle made of dried gourd. The haunting resounding chorus of drums and sweet notes pulled from a humble violin reverberate high on the mesas and soar down deep canyons. Men's painted bodies dance, transform into angels and devils enacting the age old battle between good and evil. Traditional women huddled together and drew their children close in the colorful shawls against the cold. Everyone waits for the first light of dawn.

I look south towards the borderlands knowing the news in the headlines doesn’t reflect the truth of what I came to know personally through traveling in Chihuahua.  I got lost and found many times traveling the backroads asking for directions. What I miss most are the faces of the people who gave me the gift of connecting to my humanity and a deeper love for the land.  The winds of Chihuahua’s great history blows the dust of memories of thousands of years into  your hair, brings  a tear to your eye and settles deep into your soul.  














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